El número está fuera del alcance de cualquiera
La pregunta aparece siempre después de una sesión larga en demostración: después de tantos giros, ¿ya se puede saber si el juego paga? La respuesta es que no, y no por poco. La cantidad de rondas necesaria para distinguir dos tasas de retorno parecidas está en un orden de magnitud que ninguna persona acumula, ni siquiera jugando sin coste. Esta página explica por qué y qué se puede hacer en su lugar.
Por qué el número es tan grande
Los tres primeros puntos explican el problema; el cuarto, la salida práctica.
La dispersión domina en muestras pequeñas
Con pocas rondas el resultado observado oscila enormemente alrededor del valor real. En juegos de volatilidad alta, esa oscilación tapa por completo cualquier diferencia entre configuraciones.
Las diferencias a detectar son muy pequeñas
Entre dos versiones de un mismo juego la distancia es de fracciones de punto porcentual. Detectar diferencias pequeñas exige muestras enormes: es una propiedad de la estadística, no una limitación del método.
Los premios raros pesan mucho en el promedio
Buena parte del retorno de estos juegos se concentra en sucesos poco frecuentes. Hasta que aparecen los suficientes, cualquier promedio observado está sistemáticamente por debajo del valor real.
La salida: leer el dato en lugar de estimarlo
La tasa de retorno está publicada en la ficha del juego y verificada por un laboratorio con muestras que sí alcanzan. Leerla lleva veinte segundos y sustituye una estimación que nunca va a poder hacer usted.
Preguntas frecuentes
¿Y si comparo dos juegos con el mismo número de giros?
La comparación hereda el mismo problema: la diferencia observada estará dominada por la dispersión y no por la diferencia real. Con muestras pequeñas, comparar no arregla la falta de datos.
¿Los datos que publican algunos sitios sobre resultados sirven?
Depende de cómo se obtuvieron y de si el método está publicado. Un conjunto grande y bien documentado puede aportar; una recopilación de sesiones enviadas por usuarios hereda el sesgo de quién decide enviarlas.
¿Entonces la demostración no sirve para nada aquí?
Para estimar probabilidades, no. Para lo que sí sirve —reglas, controles, ritmo y funciones— bastan unas decenas de rondas, y ese es el uso que proponemos en esta serie.